Giubileo 2025
Sorelle minori unite nella diversità
Perù/Lima - Una celebración de fe y reconciliación
Jubileo de la Esperanza
Comunidad religiosa Virgen del Perpetuo Socorro de Lima
El Jubileo de la Esperanza representó una oportunidad única para renovar nuestra fe y compromiso espiritual. Este evento, celebrado con alegría el 20 de julio por la comunidad religiosa Virgen del Perpetuo Socorro de Lima, fue un encuentro transformador, tanto para nosotras religiosas como para los alumnos del colegio Alfonso Ugarte, sus familias y catequistas, con quienes hacemos camino de fe y formación espiritual. Cruzar la puerta Santa simbolizó la liberación de nuestras cargas y la acogida del amor divino, reflejando así la verdadera esencia del perdón.
La celebración del Jubileo es un hito espiritual que nos invita a la renovación personal y comunitaria. Simboliza también la oportunidad de dejar atrás el pasado, representado por los pecados, y abrirnos a la luz y esperanza. Este evento, lleno de simbolismo, conectó a los participantes con un sentido profundo de fe y unidad.
Durante la celebración, vivimos momentos significativos juntos. Caminamos en comunidad, oramos en unidad y recibimos el sacramento de la reconciliación. Creemos que esta experiencia compartida no solo fortalece los lazos familiares, sino que también fomenta una cultura de perdón y amor en la familia.
Los símbolos utilizados en esta celebración (piedras) representaron la transformación y el perdón. Al cruzar la puerta Santa con una piedra en las manos, los participantes simbolizamos la entrega de nuestros pecados a Dios para recibir Su misericordia. Al encender una vela, cada uno reconoce la luz del perdón que ilumina su camino, recordándonos que siempre podemos comenzar de nuevo en nuestra vida espiritual.
Podemos compartir que la coordinación de la catequesis familiar fue esencial para el éxito del Jubileo. Con el liderazgo de Sor Isabel Oyarzún y el apoyo de catequistas, se realizó un trabajo en conjunto, donde se ofrecieron momentos de reflexión y preparación. Involucrar a las familias en este proceso fortaleció su compromiso y comunidad, creando un ambiente propicio para la celebración.
La Eucaristía, fue el corazón del Jubileo, fue celebrada en la Iglesia de San Pedro, en el centro de la ciudad de Lima, y fue presidida por el Padre José Ayambo, Sacerdote Agustino. A medida que los participantes se confesaban y se unían en oración, se vivía un profundo sentido de comunión. Este momento celebrativo permitió a todos reconocer la importancia del perdón y la gracia, reavivando la fe y el espíritu de la comunidad religiosa que se reunió con alegría.
Al finalizar la celebración, se hizo entrega de un rosario a cada niño como símbolo de la protección y guía de la Virgen María. Este acto tangible fue un recordatorio del compromiso de vivir bajo el amparo de nuestra Madre, fortaleciendo la fe de las familias y la comunidad. Al aceptar el rosario, cada persona se llena de esperanza y se convierte en embajadora de la paz y la reconciliación en su entorno. Concluimos que hemos vivido una experiencia de fe profunda que nos invitó a seguir adelante con esperanza. El Jubileo de la Esperanza no es solo un evento, sino un llamado a transformar nuestras vidas a través del perdón y la reconciliación. Que cada uno de nosotros continúe llevando esta luz en su corazón, compartiendo los valores del amor y la unidad en nuestras comunidades.
Comunidad religiosa Virgen del Perpetuo Socorro de Lima.
